martes, 16 de mayo de 2017

Un artículo en Campusa

Varias veces he dicho que este blog no deja de ser mi diario encubierto. A través de él, los que me leen habitualmente saben muchas cosas de mi vida cotidiana y personal, de mis fobias y filias, han seguido de alguna forma mi vida académica y, en ciertas ocasiones, hasta mi salud. Por eso, no es de extrañar que, en algunas entradas, haya reproducido colaboraciones con ciertos medios o participaciones en conferencias y Cursos. Y hoy toca con algo similar.

La revista Campusa es una publicación digital de la que ha sido mi Universidad hasta hace pocos meses. Institución de la que no reniego (aunque algunos de mis viejos colegas me lo hayan echado en cara) y, por eso, acepté la invitación de Pedro Ugarte, Responsable de Comunicación de la UPV/EHU, para escribir algo sobre mi visión personal de lo que actualmente se cuece en torno a los plásticos.

Los seguidores habituales de este Blog no se encontrarán con nada nuevo. No en vano, en la categoría Polímeros que puede elegirse en la Clasificación de las entradas por temas y que aparece a la derecha de la página, hay casi ciento veinte entradas dedicadas a los plásticos y similares. Es cierto que en el artículo para Campusa hablo sobre la contaminación por microplásticos del agua de mar, un tema del que he acumulado mucha información pero del que todavía no he escrito nada, fundamentalmente porque aún no tengo muy claro qué es real y qué es puro catastrofismo (que ahora mola mucho).

En cualquier caso, podéis leer el artículo en Campusa si picáis aquí. Y no dejéis de picar que os conozco.

1 comentario:

gabriela dijo...

Sin duda que los usos y beneficios de los plásticos nos tienen atrapados...El problema está cuando ya nos molestan esos residuos, toda la cantidad de envases con que llenamos nuestros basureros a diario porque no hay compra que esté libre de ellos, y no hallamos cómo "hacerlos desaparecer".

Tendremos que confiar en las orugas voraces...y además, en leyes muy sancionadoras contra la pésima costumbre de tirar plásticos en cualquier lugar y que hasta el viento se encarga de llevar hacia el mar.

También yo he leído esto de los nanoplásticos que hay ya en el mar, y que al final retornan a nuestros estómagos siendo parte de pescados y mariscos...y no me extraña, porque al revolver la tierra haciendo huerta me he encontrado con diminutos trocitos de plástico, quemado por el Sol, lo que me hizo pensar en que de todas maneras llegará a ser parte de nosotros. "Usea, estamos fritos".