sábado, 14 de mayo de 2011

Las tribulaciones del Blog del Búho

El inefable Hermano Luis Ortiz, alias Caruso, mi profesor de Preu, tenía un latiguillo que usaba siempre que nos describía los males diversos que podían acontecernos si no seguíamos sus consejos docentes: "Tengan Uds. en cuenta que yo no soy profeta pero casi siempre acierto". Pues este su humilde alumno debe haber heredado esa capacidad.

Hace dos o tres entradas hacía público aquí mis miedos de que, algún día, Blogger.com decidiera cerrar este garito y yo me quedara con mis más de 300 entradas perdidas en el espacio virtual. Pues ha bastado esa semiprofecía para que llegue el viernes y se me llene el correo de mensajes de muchos suscriptores avisándome de que la entrada sobre los Perretxikos, de la que habíais recibido una alerta de publicación, parecía no existir. Trás comprobar lo que pasaba, he contestado a la mayoría diciendo que era un problema de Blogger y que yo poco podía hacer, pero ese mensaje no reflejaba todo el miedo que tenía en el cuerpo, al comprobar que tampoco podía acceder a mi cuenta en ese sitio. Lo que no ha mejorado cuando he podido comprobar que hasta en El País, en su edición de hoy, se hace eco del bloqueo, lo que da una idea de la magnitud del problema.

Se ha pasado casi todo el sábado y aquí sigo, sin saber muy bien qué hacer. Puedo entrar al listado de todas mis entradas, pero en lo que se refiere a la última que publiqué (la pobre desgraciada dedicada a los perretxikos), sigue sin publicarse y el borrador de ella que aparece en mi listado interno es eso, un borrador, bastante diferente de cómo configuré finalmente el post. Así que he optado por publicar este para ver qué pasa, informaros del pequeño desastre y ver venir en lo relativo a esa entrada perdida en el magma bloguero.

6 comentarios:

Angel dijo...

Yo sí que leí el artículo sobre los perretxikos cuando recibí el aviso por correo. Posiblemente, algún problema posterior les habrá obligado a recuperar alguna copia de seguridad que no contenga las últimas publicaciones.
Pero es raro que hayan perdido datos teniendo en cuenta los sistemas de alta disponibilidad que se suelen usar. Muy "gordo" ha tenido que ser el problema

El Búho dijo...

Otros amigos madrugadores como tú también habían leído la entrada integra. Pero yo ahora sólo veo un borrador incompleto, de los que suelo guardar antes de escribir la entrada por completo.

Y si tú, que sabes del tema, dices que esto que ocurre es porque algo muy gordo ha debido pasar en Blogger, igual tengo que ponerme a recordar lo que finalmente escribí. Cosa no fácil, porque como la composición de las entradas es siempre a salto de mata....

Katime dijo...

Hola Buho
Yo si pude leer tu interesante artículo, creo que fue al día siguiente de que lo publicaras. Supongo que debe de tratarse de un problema transitorio, lo cual no me extrañaria nada dado lo sobrecargada que está actualmente la red.

Orges dijo...

Yanko,

Yo también lo leí, pero no me dejaba hacer comentarios (el 1-octen-3-ol es un viejo conocido y me quedé con las ganas). Ya hacía algunos días que venía habiendo problemas, porque un comentario mío sobre el famoso sudario turinés tampoco apareció.

Saludos y ánimo

Angel dijo...

Se me ocurre una posibilidad para recuperar el artículo perdido pero es laboriosa. Consiste en buscarlo entre los ficheros que haya en la carpeta que hace de memoria cache, en alguna estación de trabajo donde se leyera aquel día. Si se accedió a la página con el navegador, esa página se guardaría en la memoria cache del navegador (una carpeta) y, allí seguirá estando si no ha habido mucho movimiento (navegación) desde entonces en dicha estación y si no se ha vaciado la memoria cache desde entonces y hay abundante cantidad de espacio asignada a dicha memoria. Miraré en mi equipo a ver si hay suerte.

El Búho dijo...

Pues dicho queda. Gracias Angel. A mi también se me había ocurrido la solución pero no es cuestión de marear a mis suscriptores con mis problemas personales.

Datos personales

Boredom is the highest mental state, según Einstein. Pero, a veces, aburrirse cansa. Y por eso ando en esto, persiguiendo quimiofóbicos.